Abril 2021

EL CLUB DE LOS NARRADORES

Detalle de cuadro

La otra vez l’autre est à Mont

Buchanan’s sin hielo

LOS RIOS FICTICIOS

Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta
(Anterior: escenas 1 a 50 / abril: escenas 51 a 60 y final)

EL ASTILLERO

MI PRIMER FELISBERTO

(solfeo fantástico para debutantes)

IV a) Louis Vax

IV b) Roger Caillois

IV c) Tzvetan Todorov

Notas

(continuará)

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

LOS VISITANTES

DUILIO LURASCHI

Estación Pereira (“El huésped” – 1999)

La dama (“Mikado” – 2017)

Manteca y miel (“No hay extradición para ningún delito” – 2019)

Los relatos de Duilio Luraschi insisten en ser uruguayos, pero hay algo en ellos de cosa pendiente que los incita a evadirse por los márgenes. Son parientes lejanos de Morosoli y Felisberto, con ancestros que llegaron desde pueblos de Croacia, del interior de los Diarios de Kafka. Duilio nació el año de “Rayuela”, del plan Piloto en la enseñanza secundaria uruguaya y el asesinato de Kennedy. Si bien trabajó atendiendo al público, con programas de computación y como funcionario del Estado, su pasión predominante es el relato breve. Con fidelidad inventiva desde 1987 -además de antologías y recopilaciones- publicó 13 libros de cuentos. Él mismo propuso para La Coquette tres cuentos de atmósferas complementarias.

El nuevo asalariado de una vaga empresa es observado su primer día de funciones un 3 de enero; almuerza arroz con huevos fritos, mientras una trama sin retorno y entre grillos se cierra sobre su persona. Un pianista de ambiente interpreta tangos y valses -de espaldas al público- en la embajada de un país que quizá desapareció del mapamundi y del que emerge una mano femenina con guantes de seda color canela. Dos amigas evocan a la hora del té asuntos cotidianos, la crónica roja inminente y recuerdan amores de estudiantes: hoy un juramento mañana una traición.

Luraschi es como los antiguos fotógrafos ambulantes de la Avenida 18 de Julio; pasan por la vereda casi sin ser vistos, sin embargo -como en “Las babas del diablo”- con un golpe de vista captan la escena clave de la tragedia ocurriendo. La fijan en placa sensible sin que los protagonistas lo sospechen; luego la transfieren a papel sensible en el cuarto oscuro, hasta fijar la imagen imborrable en sepia que viaja por el tiempo.

ALMA BOLÓN

El precursor que sigue aguardándonos

Joaquín Sabina se preguntaba en una canción de 1988 quién le había robado el mes de abril y T. S. Eliot decretó -hasta el fin de los tiempos- que abril es el mes más cruel. Puede discutirse la cuestión aquí y en este San Jorge del 2021, cuando La Coquette cumple el primer aniversario. Se evocan -además- desde el viernes 9 en correspondencia temporal, los doscientos años de Charles Baudelaire.

Alma Bolón escribió un texto donde lo recuerda y tuvo la gentileza de permitir su publicación en el sitio.  A la alegría de saberla sobre el escenario se suma que, por primera vez en Los Visitantes, se incorpora la crítica literaria como actividad creativa. Cuando ella publica en la prensa, circula una corriente alternativa en el campo magnético de la ciudad letrada y al interior del texto. Es docente titular de Literatura Francesa y profesora Agregada de Lingüística Aplicada en la Universidad de la República de Montevideo; pude verla en polémicas públicas sobre políticas de educación universitaria, la escuché entusiasmarse por folletines de ficción del siglo XIX y la leí cuando se decidió a escribir sobre Onetti.

Todo sigue siendo en este otro abril cuestión de punto de vista, como entre los marinos y el albatros. Alma lee a Baudelaire desde la constelación de Capricornio y más allá de las nubes; entonces, el poeta del Spleen y fotografiado por Nadar se refleja en el espejo de manera sorprendente. El dandysmo es estoico, la crítica destilación de ascetismo y rigor: Charles Pierre alerta sobre la tierra baldía de la ciudad antes que todos y la buenas conciencias lo atacan en 1857 ante los Tribunales. El programa de Baudelaire formulado por Alma Bolón es límpido: combatir la trivialidad y aspirar a lo sublime, prepararse para merecer el momento prodigioso del encuentro fortuito.

ARCHIVOS

El cazador Gracchus amarra en Montevideo

(diario de la obra)

Biblioteca musical(nuevo)

Fichero de las Programaciones mensuales desde Abril 2020

QUINTA BANDA DE AUDIO DE LA COQUETTE

Cher / “Believe”.

Joaquín Sabina / “19 días y 500 noches”.

Elis Regina y Tom Jobim / “Aguas de março” de A. C. Jobim.

Dave Brubeck / “Take Five”.

Dietrich Fischer-Dieskau y Alfred Brendel / “Gute Nacht” del ciclo Winterreise de F. Schubert.

Ensemble Kapsberger / “Fandango” de Santiago de Murcia.

Canned Heat / “On the road again”.

Supertramp / “Goodbye stranger”

Totem / “Orejas” de Mario “Chichito” Cabral.

Joni Mitchel / “California”.

Daniel Riolobos / “De repente” de Aldemaro Romero.

Marzo 2021

Marzo 2021

EL CLUB DE LOS NARRADORES

El caminante de Praga” de Guillermo Apollinaire (una traducción)

La puerta B del Paraíso (un inédito)

LOS RIOS FICTICIOS

Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta
(Anterior: escenas 1 a 39 / marzo: escenas 40 a 50)

EL ASTILLERO

MI PRIMER FELISBERTO

(solfeo fantástico para debutantes)

III) La melodía judía

IV) La retórica de lo indemostrable

Notas

(continuará)

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

LOS VISITANTES

CECILIA RÍOS

Recursos

Ley propia

No fumes ni vayas a la guerra

En marzo nos visita la escritora Cecilia Ríos, tiene nombre de santa patrona de la música y nació el año de las grandes crecidas e inundaciones, cuando los ríos uruguayos se salieron de madre. Ella fue contadora púbica, cuando cerró el balance provisorio de la vida laboral, los rubros beneficiados fueron la música y la escritura. Cecilia interpreta sonatas de Domenico Scarlatti -entre ellas la sublime 141- y en los últimos tiempos se concentran en su cotidiano escritura, reconocimiento y publicaciones. 2019 fue un gran millésime en su producción: finalista en el prestigioso premio de novela Nadal, publicó la novela “Volver de noche” y el libro de relatos “Un fumes ni vayas a la guerra”, de donde provienen los tres relatos del programa. Con ese trabajo, el año anterior había ganado el concurso Lectores de Banda Oriental compartido con María Gueçamburu.

Sus personajes, de preferencia son mujeres que transitan con denuedo el Uruguay contemporáneo; en esas historias los varones parecen ausentes, los visibles no están a la altura y a veces hasta sin discernir la trama envolvente. Sentimos en el conjunto narrado -además de las voces- ascensores de los dúplex en Pocitos, el rumor de complejos habitacionales a tres cuadres de la parada del 405; pasando por barriadas con luz eléctrica, calles asfaltadas en los años sesenta y garajes para autos de ocasión, hasta llegar a una ruralidad donde la escuelita del pago se convierte en tapera tiznada.

En el prólogo al libro Rosario Peyrou escribió: “En estos cuentos hay mujeres de todas las edades y condiciones; adolescentes inexpertas, empresarios ambiciosos, jóvenes decididas a vender su cuerpo para obtener una vida de comodidad, profesionales solitarias atadas a un amor adolescente, mujeres mayores que descubren que “fueron a la guerra” y no les quedó nada entre las manos.”

Programaciones mensuales

Abril 2020Consultar programa

Mayo 2020Consultar programa

Junio 2020Consultar programa

Julio 2020 Consultar programa

Agosto 2020Consultar programa

Septiembre 2020Consultar programa

Octubre 2020Consultar programa

Noviembre 2020Consultar programa

Diciembre 2020Consultar programa

Enero 2021Consultar programa

Febrero 2021Consultar programa

Marzo 2021Consultar programa

Abril 2021Consultar Programa

Indice general del año uno

LOS VISITANTES

Jorge Musto

Ingrid Tempel

Gustavo Wojciechowski

Hugo Burel

Pablo Silva Olazábal

Francisco Álvez Francese

Jaime Clara

Andrea Arismendi Miraballes

Verónica D’Auria

Cecilia Ríos

Duilio Luraschi

Alma Bolón


LOS RÍOS FICTICIOS

Montevideo sin Oriana

Night and Day

Barcelona senza fine

Las horas en la bruma

El viaje a Escritura

El cazador Gracchus amarra en Montevideo

Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta


EPISODIOS INIVERSITARIOS

El recordado caso de la Galerie Vivienne

Las ideas estéticas del comisario Medina

Alma, inclínate ante los cariños idos

París: ciudad metáfora en la obra de Mario Levrero

La utopía virtual

Martillo de brujas: el capítulo Naccos

Prólogo a “Los fuegos de San Telmo” de José Pedro Díaz

Prólogo a “Para sentencia” de Omar Prego Gadea

Felisberto y sus plantas parlantes

Buenos Aires como ciudad doliente

Cortázar y los puntos vélicos


EL CLUB DE LOS NARRADORES

Montevideo en video Ducasse

El principio de Van Helsing

Noticia (acercamiento a Horacio Quiroga)

Dunsinane, al alba

En el palacio del Rey de la montaña (capítulo primero)

Vía Santiago

Nunca conocimos Praga

La persistencia del hombre mosca

En el Palacio del Rey de la montaña (capítulo final)

Recibimos y publicamos

Más allá del Bósforo está los universos

Monólogo interruptus por miss Candy Loving

Lafoucheaux I

Belisario Villagrán

Au Rocher de Cancale

Lafoucheaux II

La Fiesta: master take. Chick Corea

La noche cuando Gilda cantó Amado mío

Lafoucheaux III

Amapola de invernadero

Lafoucheaux IV

Lafoucheaux V

Lafoucheaux VI

Lafoucheaux VII y último

Muerte del malevo uruguayo

Paralelo 38

Non l’aurei giammai creduto

El “Shinano” a pique

El cometa Arolas

Place de la Contrescarpe (1924)

Un tango de pianola por Libertad Lamarque

Raíz cuadrada de la melancolía

Capítulo V. Absenta, spleen y acordes disonantes

Gin tonic con Beefeater

Nieve celeste cae sobre Eskimo Point

El apodo secreto de la doncella londinense

Signo Pez en una tela de J. Torres-García

Pequeña narración con vuelta de tuerca

El caminante de Praga de Guillermo Apollinaire (una traducción)

El lado B del Paraíso

Detalle de cuadro

La otra vez l’autre à Mont Buchanan’s sin hielo  

Febrero 2021

EL CLUB DE LOS NARRADORES

Signo pez en una tela de J. Torres-García

Pequeña narración con vuelta de tuerca

LOS RIOS FICTICIOS

Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta
(Anterior: escenas 14 a 22 / febrero: escenas 23 a 39)

EL ASTILLERO

MI PRIMER FELISBERTO

(solfeo fantástico para debutantes)

I) Fronteras invisibles

II) La estirpe del caballo

Notas

(continuará)

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

LOS VISITANTES

JORGE MUSTO

El rapto del tenor

(pre – texto) carta a una muchacha de Hamburgo / Mensaje: ¡mantengamos el vínculo! / capítulo uno – la mujer báltica.

Febrero es menos cruel que abril quizá por ser el mes más breve, sensible para la nostalgia y revisitar tres fragmentos de la novela “El rapto del tenor” del amigo Jorge Musto. Antídoto debido contra la amnesia pendiente de la ciudad letrada, el libro es una rareza y muy bonito en su formato cuadrado italiano. Lo editó ARCA en Montevideo en el año 1995, la carátula sin márgenes impone un Pavarotti sorprendido en pleno despliegue vocal y firmado por Pancho Graells; en el interior, sonríe un hombrecito dibujado por Pieri asomando las bondades del libro de bolsillo. Tenía acápite de Federico Fellini: El mundo es sólo probable, no real. La contratapa la redactó Hugo García Robles: “Escrito con un absoluto rigor absoluto literario, “El rapto del tenor” parte de una anécdota cuya aventura central es la que define, precisamente su título. Pero la peripecia son apenas un pretexto para desarrollar una propuesta que comienza en la insólita botella que viaja con un mensaje desde la Guaia a Adén y de allí a Hamburgo.”

Leyendo estas páginas evadidas del original, se diría que la literatura uruguaya post juvenil está en manos de un narrador senior. Habría que reconocerle a Musto -en todo caso- intuiciones proféticas: imaginó con meses de anticipación lo ocurrido el 4 de marzo de 1996, durante el recital memorable Luciano Pavarotti de Módena en el Estadio Centenario de Montevideo.

ARCHIVOS

El cazador Gracchus amarra en Montevideo

(diario de la obra)

Biblioteca musical(nuevo)

Enero 2021

EL CLUB DE LOS NARRADORES

El seudónimo secreto de la muchacha londinense

LOS RIOS FICTICIOS

El cazador Gracchus amarra en Montevideo
(texto integral)

Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta
(escenas 14 a 22)

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

LOS VISITANTES

VERÓNICA D’AURIA

Verónica es docente, escritora y nació el año de “El sirviente” con el inmenso Dirk Bogarde. Licenciada en Letras por la Facultad de Humanidades, enseña en la Universidad de la República y es docente en lengua y literatura inglesa en el Instituto Cultural Anglo-Uruguayo. Leyó “The Moonstone”, los cuentos de E. A. Poe y las novelas de Virginia Woolf en lengua original, formidable taller de la escritura moderna.

Participó en varias antologías, escribió un libro de poemas concretos y publicó cinco libros de relatos: La última barrera (2004), Telón de fondo (2005), Las olas de piedra (2008), La cara de la muerte (2014) y Luna menguante (2019, Editorial La Madre del Borrego). Los dos cuentos que ella seleccionó – luna menguante y el collage – provienen de su último libro. Lydsey Cordery escribe en el prólogo: “En varios de los cuentos, la violencia de diversas maneras se ejerce contra mujeres por parte de hombres que las desean o las aman de una manera retorcida, como si fueran sus dueños y temen que se les escapen.”

(VI) Si una noche de invierno Italo Calvino

La experiencia del asunto/cuestión expuesta e inconclusa se percibe en muchos de los relatos de FH. Asistimos durante la lectura a un planteo de tensión estable entre presencias y ausencias, sombras y luces, verificaciones y dudas, en lo que es un recurso surgido desde las entrañas del cuento, dilatando la sensación de ambigüedades expandiéndose a la reflexión global del cuento. El relato se prosigue en los márgenes del libro -por eso algunos libros suyos son sin tapas- y bambalinas de la lectura pública; asimismo en el aurea perturbada de los personajes y la descomposición de las frutas, el murmullo de la colonia atareada de roedores de casonas decimonónicas e incoherencias comportamentales del servicio doméstico, en el espiritismo invocado de los herederos de sangre y los rayos X de los agonizantes.

En “Nadie encendía las lámparas”, cada texto de los diez se presenta como entidad cerrada autosuficiente, no debería de haber lugar a dudas al respecto y sin embargo… (44) El conjunto incita la sospecha fundada de conexiones en contacto superficial, que producen la recepción menos de una sumatoria unitaria que de un sistema en retroalimentación en sinergia. Es la adición una máquina de escritura con conciencia subconsciente de su funcionamiento recién después que fue montada, siendo dispositivo escrito que sólo sirve para eso que resulta. Una progresión con atajos y atascos, retrocesos, bucles, escaleras, pasadizos secretos, retorno en espiral al punto de partida que detalla procedimientos de redacción, confirmando los exiguos elementos de una estética anunciada. Cada cuento es una excepción que transgrede la regla y participa de la obra en progreso. Hasta es posible rastrear moléculas compartidas dialogando a lo largo del libro, con una transposición permisible sin atentar contra la referida autarquía. Lo apasionante y problemático, retoña cuando entendemos que los cuentos se desplazan en dos niveles como la materia. El primero de la apariencia y el otro de hormiguero próximo a la física cuántica del detalle, eso invisible habitando lo presumible.

Algunos ejemplos en relación a plantas, ambigüedad, niveles icónicos, músicas y casas y recuerdos puedes ser ilustrativo. La fecundidad del contacto con el mundo secreto de la vegetación a la manera de jardines cerrados, invernaderos de plantas carnívoras, canteros que se riegan cada atardecer y arboretos en dédalo con ejemplares de todos los continentes. La palabra enredadera, buscando en cada pulgada los puntos de apoyo para subir por los muros hasta alcanzar las terrazas superiores, acelerando la clorofila. La luz dentro del túnel que es nacimiento por asociación, manipulación mecánica de fotógrafos ambulantes, metáfora recurrida cuando se deja atrás la depresión con barbitúricos y trayecto atravesando el Bardo tibetano después de la muerte. La fascinación de ingresar en las casa ajenas y recorrer los espacios prohibidos, vericuetos y puertas falsas; descubriendo el hábitat mental de moradores y los inconfesables secretos de familia. La mente considerada como un pueblo perdido en la geografía íntima, donde transitan los recuerdos fundadores de la niñez con otros forasteros y reclutados en las vueltas de la vida.

“-Casualmente a mí me gusta la soledad entre plantas – le contesté.” (45)

“Después de las primeras palabras, yo me escuchaba con serenidad y daba a los demás la impresión de buscar algo que ya estaba a punto de encontrar.” (46)

“Ahora me cuesta hablar de eso. Esta luz fuerte me daña la idea del túnel. Es como la luz que entra en las cámaras de los fotógrafos cuando las imágenes no están fijadas.” (47)

“Sin embargo a mí me atraían los dramas en casa ajenas y una de las esperanzas que me había provocado el concierto era la de hacer nuevas relaciones que me permitieran entrar en casas desconocidas.” (48)

“Todos estos recuerdos vivían en algún lugar de mi persona como en un pueblito perdido: él se bastaba a sí mismo y no tenía comunicación con el resto del mundo. Desde hacía muchos años allí no había nacido ninguno ni se había muerto nadie. Los fundadores habían sido recuerdos de la niñez. Después, a los muchos años, vinieron unos forasteros: eran recuerdos de la Argentina. Esta tarde tuve la sensación de haber ido a descansar a ese pueblito como si la miseria me hubiera dado unas vacaciones.” (49)

La permisibilidad crítica sin que nunca agote los posibles, proviene de ese atrapante efecto global, donde ningún diagnóstico puede considerarse definitivo y se aconseja -con insistencia- pedir un tercer punto de vista.  Para toda línea de investigación que se emprendq, la obra de Felisberto dispensa argumentos pródigos y reticentes; hasta pueden convocarse con beneficio y felicidad a especialistas internacionales tales como Barthes, Lacan o Cortázar. El cuento los incorpora dócil, plegándose a sus protocolos metódicos a la espera de la novedad; ello hasta que en cierto momento el asunto se fuga del ensayo de fijar tesis desde fuera, un perímetro de seguridad, y debemos montar otros cebos eficaces recomenzando una cacería en movimiento perpetuo.

Felisberto es huidizo porque desliza a capricho el cursor temporal, ubicando sus historias entre lo que ya fue y lo inminente, pero sin que sea con certeza el presente; cuando el tiempo se extiende a lo espacial, estamos en los códigos de límites y fronteras. Para nosotros los literatos eso parece complicado, más para quienes somos docentes y debemos preparar los cursos destinados a comunicar buscando objetivos pedagógicos. Los músicos hacen de los tanteos otro territorio fecundo, ellos escuchan las versiones más tradicionales con instrumentos de época, son sensibles a osadías pues nadie olvidó que pasó Igor Stravinski por las orquestaciones y hasta se desafían ensayado improvisaciones. Los cuentos citados tienen algo de nutrias salvajes, tras su reconocida sencillez y numerosas aproximaciones que conectan las partes del sistema, en un intento de “lectura crítica final” que hasta el presente es insuficiente, lo “otro” se resiste a ser encasillado si no es a partir de categorías felisberteanas, tal como sospechaba Italo Calvino: “Non somiglia a nessuno: a nessuno degli europei e a nessuno dei latinoamericani, é un “irregolare” che sfugge a ogni classificazione e inquadramento ma si presenta ad apertura di pagina come inconfondibile.” (50)

DICIEMBRE 2020

EL CLUB DE LOS NARRADORES

Gin tonic con Beefeater

Nieve celeste cae sobre Eskimo Point

LOS RIOS FICTICIOS

El cazador Gracchus amarra en Montevideo
(texto integral)

Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta
(escenas 5 a 15)

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

LOS VISITANTES

ANDREA ARISMENDI MIRABALLES

Andrea nació en Montevideo donde enseña literatura latinoamericana y actualmente integra el equipo de investigadores que trabaja sobre los inéditos de Idea Vilariño. Además de Letras, se especializó en el tiempo bárbaro de la Patria letrada, cuando Bartolomé Hidalgo dirigía la Casa de las Comedias; conoce pues el gran Teatro del Mundo, sabe que la vida es un cuento contado por un idiota -lleno de sonido y de furia- que nada significa. Ella escribe narrativa y poesía, participó en varias antología y prepara el lanzamiento de una novela hacia los planetas de la ciencia ficción.

La novia de Lugosi (relato) en “Cuando eso acecha” Editorial Irrupciones, Montevideo 2017.

yo soy / el mundo está perdido / no le des un beso en la frente al muerto / -00:00- (poemas) en “Guerra” Editorial Encuentros, Montevideo 2020.

Meses anteriores

Abril 2020Consultar programa

Mayo 2020Consultar programa

Junio 2020Consultar programa

Julio 2020 Consultar programa

Agosto 2020Consultar programa

Septiembre 2020Consultar programa

Octubre 2020Consultar programa

Noviembre 2020Consultar programa

CUARTA BANDA DE AUDIO DE LA COQUETTE

“Marcha para la ceremonia de los turcos”

G. Battista Lulli

Modo Antiquo dir. Federico M. Sardelli

“En esta tarde gris”

M. Mores / J. M. Contursi

Ikuo Abo

“Gymnopedie N° 1”

Eric Satie

Alexandre Tharaud

“Soy lo prohibido”

Roberto A. Cantoral

Natalia Lafourcada

“Barcelona”

Mercury / Moran

Montserrat Caballé / F. Mercury

“Viveza”

Fernando Cabrera

“Sonata para piano N° 17” La tempestad (3er. mov.)

L. V. Beethoven

Denis Matsuev

“ASA NISI MASA”

Otto e mezzo

Federico Fellini

“Toda menina baiana”

Gilberto Gil

Noviembre 2020

EL CLUB DE LOS NARRADORES

Raíz Cuadrada de la melancolía.

Capítulo V. Absenta, spleen y acordes disonantes

LOS RIOS FICTICIOS

“Pasión y olvido de Anastassia Lizavetta”

(escenas 1 a 4)

EL ASTILLERO

«El cazador Gracchus» amarra en Montevideo

Las manzanas de la familia Samsa

El cazador Gracchus (un cuento del Dr. Kafka)

Comunicado de prensa / Milena Jasenská

(fin del proyecto)

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

EPISODIOS UNIVERSITARIOS

Felisberto y sus plantas parlantes (un inédito)

LOS VISITANTES

Hace demasiados años, Jaime Clara era de mis alumnos más curiosos en los cursos de semiótica de la cultura mediática que dicté en la Católica. Yo retomaba tesis de la Escuela de Barcelona, Umberto Eco aportaba la erudición al dente y para ejemplos prácticos, citaba sermones del predicador Jimmy Swaggart, haciendo por entonces estragos en la tele uruguaya y antes que la concupiscencia lo perdiera. Después Jaime -el oriundo de San José de Mayo- siguió creciendo: comunicador social, caricaturista, gran periodista cultural en Radio Sarandí y otros soportes. Este noviembre nos visita el avatar narrador, con un recuerdo de la infancia, su respuesta con panadero a lo que ocurre con el virus en la ciudad y la nostalgia de aquellas primeras serias americanas, que destilaban el misterio de la existencia según el genérico de Dr. Ben Casey: hombre, mujer, vida, muerte, infinito…

La tumba sin nombre: “Medias verdades”, Seix Barral, Montevideo, 2017.

Cazador y Una visita inesperada: http://www.delicatessen.uy

Octubre 2020

EL CLUB DE LOS NARRADORES

Un tango de pianola por Libertad Lamarque

EL ASTILLERO

« El cazador Gracchus » amarra en Montevideo:

Lilia Pedibus Destrue:

a) Piazza Campo de’ Fiori.

b) Los Protocolos.

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

EPISODIOS UNIVERSITARIOS

Prólogo a “Los fuegos de San Telmo” de José Pedro Díaz.

Prólogo a “Para sentencia” de Omar Prego Gadea.

LOS VISITANTES

Jorge Musto

Muerte de un discreto” (evocación tardía) o después de la lectura y muerte de Julien Gracq. Es la vuelta al Cabaret de un viejo amigo, recordando que la eficacia de la obra siempre depende del instinto del escritor lector; yo escuché alguna noche la inolvidable versión oral del texto, en la casa de Monika y Jorge rue de la Croix Niver.

Francisco Álvez Francese

Comentarios a tres poetas uruguayos: Amanda Berenguer, Marosa di Giorgio y Jorge Medina Vidal.” Los textos provienen de “Los restos del naufragio” Pez en el hielo Ediciones / Montevideo, 2019. Conocí a Francisco Álvez hace pocos meses y por iniciativa de Jean-Philippe Barnabé; de inmediato me sorprendió la calidad y extensión de las lecturas en ese hombre tan joven. Su proyecto (me recliné en admirados personajes que conocí en Montevideo) se apoya en la función poética del lenguaje a la intemperie; luego escribe esos mágicos segundos inmóviles, desde que el pie despega del trampolín hasta que se activa una Ley de la gravedad rigiendo lo real.