Septiembre 2021

EL CLUB DE LOS NARRADORES

¿Es que Zarah Leander cantó viejas melodías en guaraní?

LOS RIOS FICTICIOS

Bruxelles piano-bar

Capítulo IV: VIRTUOSO, NIÁGARA Y TARQUINO

Partes 22 a 28.

(continuará)

EL ASTILLERO

Mi primer Felisberto

X) El límite de los objetos

XI) Leer también la música

XII) Los nietos de Maldoror

(final)

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

LAS VISITANTES

MARCOS ROBLEDO

“A manera de recibidor”

seguido de

12 microficciones

Durante décadas, el imaginario colectivo en movimiento postuló que, la amenaza mutante para la humanidad, se presentaría bajo la apariencia insolente del japonés Godzilla. La naturaleza tenía sus propias estrategias y aquí estamos, metidos en una cadena biológica de animales salvajes capturados, quizá un murciélago intermediario -otra vez ellos… – y un zoo comestible en alguna aldea del imperio Chino. El resultado viral es invisible a los ojos y se llama Covid 19. Los antiguos lo sabían: no hay Cosmos macro sin considerar el microcosmos, el universo de Andrómeda puede subdividirse al infinito hasta formar el conjunto de Mandelbrot. La naturaleza es fractal y también la literatura, todo lo trastocó la física cuántica con las intuiciones formuladas por Max Planck.

Marcos Robledo Pisciottano (Montevideo, 1975) concibe la literatura narrativa bajo la forma luminosa de la microficción. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, es periodista colaborar en varios medios (La Diaria, Lento, Brecha y Tres, entre otros), ganó varios concursos y participa en antologías numéricas y soporte papel. El Marcos que nos visita en La Coquette es el escritor; resulta sencillo clasificarlo y más complejo definirlo. Decidió explorar a conciencia los posibles de la microficción en práctica y teoría, creando un campo magnético personal sobre ese género. Preconiza una estética con tradición milenaria, considera con tino la incidencia de las nuevas tecnologías en el dominio narrativo y está atento al paradigma comunicacional de C. Shannon: fuente – emisor – canal – mensaje – ruidos y receptor. Como se verá, lo micro se infiltra en el instante y la parábola, cuadro de comic, humor esperpéntico, fábulas infantiles revisitados, frases hechas, la amasadora burocrática y códigos tribales. Tiene en cuenta que un telegrama puede declarar la guerra y una vida tronchada -con su trilla de deudos inconsolables- abreviarse en un obituario. Quisiera agregar un par de precursores a esa tradición de discreción, sprint con esteroides anabólicos y consideración del Seiko del lector. Textos que rondan en la memoria: El eclipse de Augusto Monterroso y El Cautivo de Borges.

Robledo contribuye al Cabaret con un texto redactado ad hoc para esta oportunidad; que es manifiesto, apología de las 500 palabras, 100 metros llanos, primer round de lectura y visita guiada al taller del escritor. Las doce ficciones provienen de Guaterios (2008), Dunumurcu (2020), la antología Brevestiario (2021) y hasta se coló un inédito.

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El cazador Gracchus amarra en Montevideo (diario de la obra) / Biblioteca musical (nuevo) / Índice general del año Uno de La Coquette / Fichero de Programaciones mensuales desde Abril 2020

SÉPTIMA BANDA DE AUDIO DE LA COQUETTE

George Michael / “Freedom!’ 90” de George Michael.

Rosario Flores / “Algo contigo” de Chico Novarro

Chico Buarque / “A Rita” de Chico Buarque.

Yves Montad / “À Paris” de Francis Lemarque.

Jorge Schellemberg / “Chicalanga” de Manolo Guardia.

Edmundo Rivero / “Cuando me entrés a fallar” de Celedonio Flores y José María Aguilar.

Emil Gilels / “Sonata para piano N. 8 K 310” de W. A. Mozart.

Dire Straits / “Money for nothing” de Mark Knopfler y Sting.

Mercedes Sosa / “Balderrama” de Cuchi Leguizamón y Manuel Castilla.

Thelonious Monk / “Satin Doll” de Duke Ellington.

Dmitri Hvorostovsky / “Non ti scordar di me” de Ernesto de Curtis y Domenico Furnò

Agosto 2021

EL CLUB DE LOS NARRADORES

Los marinos cantores

LOS RIOS FICTICIOS

Bruxelles piano-bar

Capítulo III: MALA RACHA DE HURACÁN BUCEO

Partes 15 a 21.

(continuará)

EL ASTILLERO

Mi primer Felisberto

IX) El apuntador como personaje secundario

(continuará)

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

LAS VISITANTES

LAURA LOCKHART

(A través de una nube de polvo / Lady Catherine)

Los dos relatos de Lockhart refieren historias en las antípodas ambientales y tienen elementos comunes. “A través de una nube de polvo” es inédito y “Lady Catherine” pertenece a La espléndida desnudez de las cosas (Civiles iletrados, Montevideo, 2019). Mercedes Rosende escribió en el prólogo: “Y estos cuentos de Laura Lockhart corresponden a esa categoría en la que las mujeres hablan con voz propia, cuentan experiencias propias, juegan el papel más importante de la historia. Los personajes son muchos: las amigas, madres e hijas, nietas y abuelas, primas, la milonguera, la prostituta dominatriz o la tía bolchevique que vive en Rusia, la amante del samurái o la del cirujano o la del padre de un niño enfermo, la judía, la asesina del jacuzzi, la del cuarto que se va llenando, todas ellas son el centro del relato. Porque dramas, pasiones o tragedias que viven sus protagonistas tienen un denominador común: son mujeres, aunque sin esa visión estrecha y confinada casi exclusivamente a la problemática familiar de entrecasa con que se entendió la “literatura femenina” en el pasado, y sin entrar en el obvio panfleto militante.”

El primero evoca un mundo rural entre mujeres emparentadas, tejiendo su novela familiar ante la deserción masculina, neutralizando a Micielo, pareja reciente de una madre ausente. El lector verá que la crónica evitada por la piba de trece años es cuestión de todos los días; la tía Tiburcia es el personaje inolvidable: seducida y abandonada a orillas del Cebollatí, parto con accidente vial y bebe muerto, la cubrió de muchacha el poncho de la locura. La música es la alegría que la hace bailar el pericón, algún malambo en alpargatas o una recreación de rock. “Lady Catherine” –“es la reina de un comic”- cuenta una revancha de la diáspora latina en Chicago contra los privilegios masculinos y se trata de llevarlos al instante masoquista, donde sus fantasmas sólo se pueden concretar humillándose ante la fémina dominante. Los cuentos de Lockhart se nutren de la tradición teatral, egresada de la EMAD participa en la tramoya técnica de múltiples producciones en los espacios nacionales. Hace una década que incursiona en la creación de guiones y la escritura narrativa, participó en antologías y ganó varios concursos. Quizá lo más persistente son sus años pasados en Londres: estética visual del álbum Sargent Pepper’s, entornos tóxicos de “Mona Lisa” de Neil Jordan, bandas de “Tommy” y “The Rocky Horror Show”. Después de ver a Vanesa Redgrave con Terence Stamp actuando Ibsen -quienes tuvieron esa fortuna en Londres- y de escuchar el pentámetro yámbico sajón en el Old Vic, el gran Teatro del Mundo seguro se reinventa.

LUCÍA LORENZO

(Espectros / Avioneta / Sofá)

Otro cuento de Lucía Lorenzo que pudimos leer tiene un acápite de Truman Capote: “La soledad, como la fiebre, medra en la noche.” y parece que uno escucha esa frase dicha por el inmenso Philip Seymour Hoffman. También las circunstancias reciente del país y haber nacido en 1973 puede incidir en un estar social del escritor uruguayo contemporáneo, dependiendo de ese cursor insistente con charreteras; cifra que condiciona -a todos- la visión sobre la pertinencia y utilidad de la literatura cuando todo está dicho; apelando en algunos casos a la poética minimalista de una narrativa casi de supervivencia. Lucía en licenciada en comunicación y opera en el mundo del periodismo, los cursos de literatura y la creación. La mirada resultante es de un feminismo ensimismado y solidario entre mujeres: explora las pérdidas afectivas de la infancia, los desasosiegos adolescentes barriales y los naufragios de la vejez que la sociedad prefiere ocultar. El cuento breve es suficiente (Tenerlo por escrito, Civiles iletrados, 2019) para lo que quiere o considera suficiente narrar: la foto movida, el tiempo de espera entre dos trámites, el dialogo fragmentado, el boceto de una idea, el vuelo casual, un fulgor tentador de otra vida posible apenas cambiándose la ropa.

Los comienzos hay que imaginarlos porque están obviados, los finales son indeterminados como los fotones que forman el universo. El lector debe apoyarse en eso breve que sucede y el instante fulgurante en pocas palabras; siempre que tengamos confianza en el observador. Están seguidas sin concesiones las edades de la mujer y el tiempo que pasa por el cuerpo, se ponen a prueba los límites del desajuste mental sin saber de qué lado del diagnóstico se está parado y mientras se expande el imperio repetido de la soledad. A veces los dioses envían mensajes sibilinos, como en el cuento “Avioneta”: Mírenme, Elíjanme. Quizá eso escrito en el cielo y siendo otra nube poética nunca llegue a tocar tierra; eso flota por encima nuestro, como los mensajes de humo de Alberto Ruíz-Tagle en “Estrella distante” de Bolaño, repitiendo el doble enigma humano del emisor y del destinatario. De los tres cuento que Lorenzo nos propone “Espectros” es un inédito.

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El cazador Gracchus amarra en Montevideo (diario de la obra)

Biblioteca musical (nuevo)

Índice general del año Uno de La Coquette

Fichero de las Programaciones mensuales desde Abril 2020

SÉPTIMA BANDA DE AUDIO DE LA COQUETTE

George Michael / “Freedom!’ 90” de George Michael.

Rosario Flores / “Algo contigo” de Chico Novarro

Chico Buarque / “A Rita” de Chico Buarque.

Yves Montad / “À Paris” de Francis Lemarque.

Jorge Schellemberg / “Chicalanga” de Manolo Guardia.

Edmundo Rivero / “Cuando me entrés a fallar” de Celedonio Flores y José María Aguilar.

Emil Gilels / “Sonata para piano N. 8 K 310” de W. A. Mozart.

Dire Straits / “Money for nothing” de Mark Knopfler y Sting.

Mercedes Sosa / “Balderrama” de Cuchi Leguizamón y Manuel Castilla.

Thelonious Monk / “Satin Doll” de Duke Ellington.

Dmitri Hvorostovsky / “Non ti scordar di me” de Ernesto de Curtis y Domenico Furnò

Junio 2021

EL CLUB DE LOS NARRADORES

Las curiosas tribulaciones del estudiante Andreas Stein

LOS RIOS FICTICIOS

BRUXELLES PIANO-BAR

Capítulo I: ME RECUERDAS A AUDREY HEPBURN

Partes 1 a 7.

(continuará)

EPISODIOS UNIVERSITARIOS

Lo decorativo y despiadado en la voz de Irineo Funes

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

LOS VISITANTES

CARLOS LISCANO

Todo lector conoce la fábula del muchacho o muchacha que quiere ser escritor. Hace poco más de un siglo, James Joyce dio la versión sublimada de su propia experiencia en el personaje de Stephen Dedalus, al que le dedicó una novela semidestruida por asuntos domésticos. Años después retomó el proyecto, que llegó hasta nosotros con el título de “Retrato del artista adolescente”, publicado como folletín entre 1914 y 1915 en “The Egoist” y como libro en 1916. En el último capítulo, el héroe propone un tríptico moral y estético que circula como asunto a meditar en todos los talleres literarios: “No serviré por más tiempo a aquello en lo que no creo, llámese mi lugar, mi patria o mi religión. Y trataré de expresarme de algún modo en vida y arte, tan libremente como me sea posible, tan plenamente como me sea posible, usando para mi defensa las solas armas que me permito: silencio, destierro y astucia.”

Algunas estaciones las armas las carga el Diablo. Lo que en Irlanda era un programa de provocación, en el caso de Liscano el uruguayo se vuelve devolución de la fatalidad. Silencio, destierro y astucia tienen en su obra nueva significación; allí circula el país como relato malogrado durante los años verdes, el lenguaje es exigido para que diga lo indecible y si no puede mejor que se calle. El encierro que sabemos, es ocasión de transfiguración voluntaria en escritor; la vida -ella siempre- cronicando el cotidiano al alcance de la mano y negociando lo mejor que se pueda el desasosiego que acerca a los papeles en blanco. Como hay dos cuerpos del rey -el ensayo de Ernst Kantorowicz es de 1957- hay dos cuerpos del escritor. Una zona medular de la obra de Liscano explora este territorio bicéfalo -donde patrulla el doppelgänger- en textos explícitos como “El escritor y el otro”. Mirado desde el oficio alteró paradigmas sólidos, más que una escritura narrando la dictadura -esos textos abundan en las vidrieras a veces minando el efecto buscado- se aplicó a indagar secuelas de la violencia conocida en la ciudad de la Novela, de ahí el desconcierto que pueden provocar obras como “La mansión del tirano”

Un día le escribimos a Carlos diciéndole que sería bárbaro que se acercara al Cabaret y que viera por las dudas. Al otro día respondió enviando -como si fuera poco- fragmentos de un libro inédito sin poner condiciones. La Coquette le está debiendo un almuerzo en Don Koto.

El soporte original manuscrito es una libreta mexicana, la versión mecanografiada tiene dos epígrafes, un diálogo (fechado Set. 2016) y una cita de los Diarios de Kafka. El texto comprende 59 fragmentos y se terminó de redactar en Capurro, el 9 de mayo de 2019. Está dedicado “A la memoria de María Carme Gabarró”

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El cazador Gracchus amarra en Montevideo

(diario de la obra)

Biblioteca musical (nuevo)

Índice general del año Uno de La Coquette

Fichero de las Programaciones mensuales desde Abril 2020

SEXTA BANDA DE AUDIO DE LA COQUETTE

Rolando Villazón / “La danza” de Giacomo Puccini.

Lalo Schifrin / “Mission : Impossible”.

John Coltrane / “My favorite things” de Richard Rogers y Oscar Hammerstein.

Ignacio Corsini / “La pulpera de Santa Lucía” de Héctor Pedro Blomber y Enrique Maciel.

Dick Annegarn / “Bruxelles”.

Astor Piazzolla / “Boedo” de Julio de Caro.

Lucio Battisti / “E penso a te”.

Charles Aznavour / “J’aime Paris au moi de mai”.

Robson Miguel / “Aquarela do Brasil” de Ari Barroso.

Deep Purple / “Smoke on the water”.

María García Vigil / “Ojalá” de Silvio Rodríguez.

Marzo 2022

EL CLUB DE LOS NARRADORES

Hombre con sombrero, segundo a la izquierda, sin identificar

Dragón entre las nubes

VISITANTES

Juan José Saer

“La pesquisa”

(las primera páginas)

Este mes damos un paso enorme en la zona Saer de la narrativa, los idus de marzo nos traen la felicidad de contarlo en el elenco de La Coquette. Su visita nada tiene de casual, asoman en su obra escenas de timbas, boliches de barrio con billar y cabaret danzante con barman, fulleros sindicados, epígonos de Raúl Berón y coperas; parecía cantado que un texto suyo se diera una vuelta por aquí y fue Laurence Gueguen que autorizó la presencia de “La Pesquisa” en esta entrega. Los astutos en literatura saben de Saer, para los más prudentes subimos este mes un esclarecedor y penetrante ensayo de Oscar Brando; el portal al mundo saeriano es cuestión de minutos: Internet brinda más de doscientas mil entradas, los libros están en librerías y eBook, cursos, memorias o tesis se suman en el ámbito universitario. Sencillo y desafiante, su proyecto además de narrar historias en trama postula un sistema conectado de personajes, es educación a la novela en tanto estrategia de ficción e incursión imborrable al tercer reino de la literatura. Lo único que glosaremos entonces, será la razón de elegir las primeras páginas de “La pesquisa” como rastro privilegiado.

Alguna vez Juan José afirmó que fue su respuesta al reto del género policial aunando horror y métodos decimonónicos del folletín urbano; una réplica de oficio probando que se puede hacer novela con sobrantes de la industria cultural invasora. Habiendo Saer vivido en Francia desde 1968, fue la primera ficción que transcurre en buena parte en la capital francesa. La acción sublimada por el relato de uno de los protagonistas se desarrolla en el distrito 11 de París, allá suceden los 29 crímenes del caso (quizá se inspira oblicuamente en la saga real del asesino que obró en París durante los años setenta) y está instalada la usina de la investigación: “El hombre o lo que fuese desaparecía detrás de sus actos, como si la perfección que había alcanzado en el horror le hubiese dado el tamaño del demiurgo que únicamente existe en los universos que crea.” Allá vivió el personaje que cuenta y también Saer -antes de mudarse a la calle Mouchotte- en el 157 Boulevard Voltaire primer piso, cerca del Metro Charonne, lo que suma verosimilitud al relato.

La novela que sigue luego de las primeras páginas transcripitas, fue publicada en 1994 y despliega varios argumentos: una charla entre amigos sobre otro misterio de París, el viaje por el rio Colastiné tras un dactilograma de 815 páginas, titulado “En las tiendas griegas” y del cual se ignora su autoría, el reenganche de una amistad que debe negociar huecos emotivos de años de ausencia. La historia parisina es la de un asesino serial, sus víctimas, la persecución a ciegas y se concentra en los dos últimos crímenes hasta un desenlace provisorio. El dactilograma se traslada a la guerra de Troya en la llanura de Escamandro, la mayoría el día previo al episodio del caballo y finaliza cuando se abren las puertas del horror. Ante Troya se disputan en opiniones el soldado viejo y el soldado joven vigilando la tienda de Menelao, en París los policías Morvan y Lautrec, en la ciudad novela Pichón y Tomatis siendo seis personajes en busca de autor: autor del dactilograma, de los crímenes, de la novela. El episodio troyano, que inicia la literatura occidental trata del hiato entre realidad e ilusión sobre la belleza femenina en su esplendor cuando es casus belli. Como puede verse en el cuadro de Hans Baldung “Las tres edades y la muerte”, el predador parisino se acerca al reloj de arena supliciando ancianas en un ritual de muerte; en París como en Troya, son las víctimas engañadas quienes abren las puertas del encierro al potro desquiciado del horror. Al inicio de la novela leemos el retrato robot coral de las víctimas, el gran arte narrativo de hacer un travelling prolongado sobre seres invisibles en la jungla urbana, mujeres declinantes que salieron de cuadro. Con esos elementos de afeites y artrosis se inicia una novela fantástica, poblada de monstruos fugados de pesadillas, ciudades oníricas, víctimas y victimarios, operando desde los orígenes mitológicos cuando el mundo se vuelve pesado. Los personajes masculinos van a la búsqueda, más que el consuelo barroco deux ex machina del culpable ideal, la certeza es el misterio permaneciendo en lo que flota: nieve blanca cayendo sobre París en días de navidad, papelitos blancos ministeriales del carnaval del monstruo resolviendo el enigma, mariposas blancas llamadas bailarinas -nocturnas- provenientes del cielo sobre el arcano del dactilograma. Mientras los amigos toman cerveza -exigir el frío que duele en las sienes, la altura de la espuma- en un patio acriollado, alrededor caen hojas otoñales de relatos pendientes sobre desaparecidos, exilios, cariños idos y la juventud dañada seca de promesas.

Oscar Brando

“Volver a Saer”

Cuando se volvió más cercana la llegada de Juan José Saer a La Coquette, como con otros autores creímos que sería oportuno que estuviera acompañado por un trabajo crítico de presentación ampliada; se lo pedimos a Oscar Brando sin dudar, sabiendo que es el compatriota que más sabe del asunto. En su trabajo recibido recuerda cómo se fue tejiendo la trama saeriana personal con lecturas, conexiones editoriales, azares inmobiliarios, viajes, alineación de planetas universitarios y el imán Alberto Díaz que tanto nos orienta desde Buenos Aires. Fue una linda aventura su encuentro fortuito con los libros de Saer y contó con el apoyo de Norah Giraldi durante el tramo último de la investigación; yo trabajaba por esos años en la universidad de Lille cuando Carina y Oscar Brando vivieron y presentaron sus tesis sobre Liscano y Saer. La defensa de Oscar fue el 18 de noviembre de 2013, finalizaba el otoño en el Norte y estuve ahí para contarlo. Tal vez en el pedido inicial hace un par de meses sólo aguardaba algún capítulo suelto de la tesis y que luego fue libro editada -por Corregidor- con el título de “La escritura de Juan José Saer. La tercera orilla del río.”

Brando se tomó unos días para pensarlo y se descolgó luego con un ensayo inédito, personal, arborescente, que recupera las grandes líneas de la crítica del autor de “Glosa” y abre nuevas pistas porque sobre Saer siempre queda alguna cosa para decir. Como buen docente -nosotros los del IPA ya no somos los mismos…- atiende a lectores debutantes y sorprende a iniciados con nuevos contactos digamos que intertextuales. Oscar preguntó qué texto de Saer subiría al Cabaret y los criterios de la elección; ubicó entonces el interés de su lectura al servicio de la cartografía parisina, del catálogo inicial femenino atendiendo a las viejas del barrio, en viudas sin mayor esperanza que en páginas maravillosas describen el coto de caza de “el hombre o lo que fuese.” Además de presentar la obra de Saer y avatares editoriales como un sustrato a considerar de la narrativa, aclaró puntos claves de la novela citada. Brando estableció un nexo temporal, una suerte de continuidad trascendental con otro cuento del libro “Lugar” del año 2000 titulado “Recepción en Baker Street” y que sería una coda de la novela convocada, porque la noche de las bailarinas siguió después de la tormenta. El crimen induce al crimen: Pichón Garay narra los misterios parisinos y Tomatis los de Londres, recuerdos de mentes criminales así como de deducciones; relaciones entre realidad y ficción, corporeidad y simulacro, del asunto de la construcción del autor. Como lector de Saer, dos aspectos me interesaron del trabajo de Brando que tienen relación con su pasado de investigador. Primero el juego de asimilación y desprendimiento con la literatura de corte naturalista previa -Oscar domina esa biblioteca de la Banda Oriental- donde localiza los nudos conflictivos entre lo que permanece y la ruptura; luego, el paso mágico de las condiciones de oralidad a prodigios refinados de la escritura, diciendo que toda gran novela antes fue rumor o mitología, anécdota o recorte de prensa, conversación antes que dactilograma aunque requiera 815 páginas.

LIBRERÍA LAS NUBES

Duilio Luraschi

Ficha 3

“El juego de Borgino”

Suceden cosas en la Librería Las Nubes. Duilio Luraschi que pasó de visita por el Cabaret hace algunos meses, para este marzo nos envió una novela inédita; es la primera vez que ello ocurre y de arranque va nuestro agradecimiento. A la espera de concursos varios, decisiones editoriales que tardan, publicaciones parciales en semanarios o lecturas públicas las historias buscan otras estrategias de difusión. Cuando un manuscrito alcanza el punto Fahenheit 451 en la ciudad letrada, el desplazamiento lateral hacia la red abre nuevos portales. Hace un tiempo, Martín Palacio Gamboa escribió lo que sería una buena entrada a la estética de Duilio: “Nacido en 1963 en Montevideo, Duilio Luraschi es algo más que una figura esquiva en el panorama de la narrativa contemporánea uruguaya. Sus libros tratan de un mosaico de posibilidades, personajes, planteos en que la magia, el terror, la paranoia, lo absurdo y el humor forman un tejido más lógico de lo que parece a primera vista. Por ese motivo podríamos inducir que estamos ante un autor cuyos relatos navegan una atmósfera y una precisión de relojería que lo aproximan a Kafka pero también a Dino Buzzati, dos ascendencias que parecen haberse desdibujado en el marco de referencia actual y que, por eso mismo, también generan cierta extrañeza.”

En la novela de Luraschi hay dos destinos principales que se cruzan sin saberlo. En la primera una pareja recuerda a Elizabeth Taylor y Richard Burton en “¿Quién le teme a Virginia Woolf?”, en la otra seguimos a una muchacha depresiva que se llama igual que la morocha de “Mulholland Drive” y termina como la rubia Diane Selwyn. Hay negocios inmobiliarios tipo “Chinatown” y accidentes de tráfico sospechosos; pero no estamos acomodados en el Cine Metro con subtítulos, sino ante seres desesperados moviéndose en escenarios que se ven desde la ventanilla del 121. Borgino es un juego y el negociado ilusorio para pararse el resto de la vida; como se lee en la entrada 24: “el lío de Borgino era solo una fachada como la puerta del tren fantasma.” Quien compró boleto para varias vueltas fue Tomás Campos, acaso héroe sin atributos, el último en salir de escena y que recibe la resaca del naufragio: la esposa alcohólica se va a Carmelo, siempre anda detrás de alguna mina quemada, hay fotos de cuando Bautureira llevó seis casilleros de cerveza y cuatro pollos asados a la despedida de soltero, es abogado y empresario, filatélico aficionado, va a la peluquería de Vittorio, fuma Camel, bebe ron añejado, tiene problemas oculares y cree que el 325 a la cabeza lo sacará del mal paso.

NOTAS, APOSTILLAS Y ANEXOS

Comentarios actualizados a los contenidos

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El cazador Gracchus amarra en Montevideo y Mi primer Felisberto (diario de la obras) / La primera Cartografía original / Biblioteca musical / Índice general del año Uno de La Coquette / Fichero de Programaciones mensuales desde Abril 2020.

NOVENA BANDA DE AUDIO DE LA COQUETTE

The BBC Concert Orchestra / “Laurence de Arabia” de Maurice Jarre.

Jennifer López / “El anillo” de E. Barrera, A. Castro, O. Hernández, J. Herrera.

George Gershwin / “I got rhytim” George Gershwin.

Ney Matogrosso / “Rosa de Hiroshima” de Vinicius de Moraes y Gerson Conrad.

Antonio Núñez Montoya “Chocolate” / “Fandangos”, guitarra de Manuel de Palma.

Barbra Streisand / “What are you doing for the rest of your life ?” de Miche Legrand y A. y M. Bergman.

Django Reinhardt / “Nuages” de Django Reinhardt

Richard Galliano Sextet / “Oblivion” de Astor Piazzolla.

Julien Clerc / “Ma préférence” de Jean-Loup Dabadie y Julien Clerc.

Rubén Rada / “Candombe para Gardel” de Rubén Rada.

Osvaldo Pugliese / “Recuerdo” de Osvaldo Pugliese.

Mayo 2021

EL CLUB DE LOS NARRADORES

Radio de remate

El comisario de Cerro Mocho

EL ASTILLERO

MI PRIMER FELISBERTO

(solfeo fantástico para debutantes)

V) Autopsia de cadáveres exquisitos

VI) Si una noche de invierno Ítalo Calvino

Notas

(continuará)

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

LOS VISITANTES

MERCEDES ROSENDE

Walk on the wild side: Arrabal amargo / Para espantarte mejor / El probador

Durante el primer año de vida de Mercedes Rosende, el Partido Nacional ganó unas elecciones históricas del siglo pasado, estalla la Revolución cubana y Carlos Fuentes publica “La región más transparente”. En una vida ella es licenciada en Derecho, Magister en políticas de la integración y experta en procesos electorales; en otra más secreta, es columnista, narradora e incursiona en la novela negra con una heroína que desafía los protocolos machistas del género. Autora de una obra considerable desde el año 2005, cuando publica “Demasiados blues”, ha ganado varios premios, participa en ferias del libro y festivales, las traducciones más recientes de sus libros son al italiano.

Los textos que envió a La Coquette tienen algo marginal de Lou Reed y son eco a la pregunta de Almodóvar: ¿qué hace una chica como tú en un lugar como éste? Una crónica sobre la miseria de albañal en Haití, bien lejos de los milagros al viento del realismo mágico; un cuento incursionando en la corte de los milagros de mendigos tullidos de Managua; por fin, la primera aparición de su heroína Úrsula López. Esa traductora de armas tomar, mina bella y pesada, con problemas de cintura para encontrar su talle, tiene nombre de matriarca macondiana y recuerda a la primera chica Bond del bikini blanco cuando sale del mar en 1962.

OSCAR BRANDO

Presentación del libro “Circe Maia, palabra en el tiempo”

Por una vez los planetas literarios se alinearon de manera perfecta. Ello ocurrió el 23 de abril pasado, hace apenas un mes y día del cumpleaños noventa y cuatro de Jorge Musto. En la red arborescente el Cabaret literario La Coquette cumplía su primer año de actividades, en Montevideo -por video conferencia- se presentaba un libro de esos que ahora ni se estilan. La salida de un título nuevo tiene algo de trámite usual y también mágico considerando peculiaridades del episodio. Se trata de un aporte crítico colectivo en reconocimiento a la obra y homenaje transgeneracional a la trayectoria de Circe Maia. Participó activamente la Asociación de Profesores de Literatura del Uruguay, habiendo varios de sus socios metido las manos en la masa textual; lo editó el sello Rebeca Linke, evocando una mujer desnuda y personaje libre del año 1950, el mismo de La vida breve.

Uno de los presentadores era el profesor Oscar Brando. La gente informada lo conoce a Oscar por Morosoli y los cursos sobre cultura uruguaya en los años verdes, por ser el consorte de Carina y las peripecias en Arca de cuando Beto Oreggioni, en tanto editor del catálogo El caballo Perdido, su tesis sobre Juan José Saer y tantos otras sutilezas de crítico literario. Me editó a comienzos de siglo dos títulos de escasa circulación, mientras sobrevolaban helicópteros en Montevideo; tenemos amigos comunes que nos aguarda fuera de la nada y un asado pendiente en Piriápolis. Nos gustan las peras al vino de la calle Blanes, la pascualina de Su Bar y los tangos según Horacio Salgán.

ARCHIVOS

El cazador Gracchus amarra en Montevideo

(diario de la obra)

Biblioteca musical(nuevo)

Fichero de las Programaciones mensuales desde Abril 2020

SEXTA BANDA DE AUDIO DE LA COQUETTE

Rolando Villazón / “La danza” de Giacomo Puccini.

Lalo Schifrin / “Mission : Impossible”.

John Coltrane / “My favorite things” de Richard Rogers y Oscar Hammerstein.

Ignacio Corsini / “La pulpera de Santa Lucía” de Héctor Pedro Blomber y Enrique Maciel.

Dick Annegarn / “Bruxelles”.

Astor Piazzolla / “Boedo” de Julio de Caro.

Lucio Battisti / “E penso a te”.

Charles Aznavour / “J’aime Paris au moi de mai”.

Robson Miguel / “Aquarela do Brasil” de Ari Barroso.

Deep Purple / “Smoke on the water”.

María García Vigil / “Ojalá” de Silvio Rodríguez.

Programación Octubre 2021

SEGUNDA CARTOGRAFIA

(nueva configuración)

EL CLUB DE LOS NARRADORES

El navegante solitario del Danubio (1991)

La diana del tiempo (2016)

VISITANTES

Sabela de Tezanos

El cuestionario Schmidt

A probar

2 poemas de El momento infinito

Hacia el año 2011 se produjo el encuentro del cuestionario Alejandro Schmidt (1955-2021) y las réplicas por escrito de Sabela de Tezanos. Desde las respuestas del joven Proust a una suerte de interrogatorio laico inglés del siglo XIX, el ejercicio con variantes se volvió género en diagonal y valiosa fuente de información; siendo espejo anexo completando datos formales de títulos, actividades varias y fechas de publicaciones de fácil acceso en la red Internet. El tiempo de esa pirueta, la visitante de octubre reconoce la parte de misterio del acto creativo; en la transmutación y magia de las palabras sus íntimas supersticiones, asumiendo coincidencias significativas así como el respeto por algunas señales. En ese dominio sígnico, tendría sentido para ciertos lectores saber que ella es pisciana, nació el año de la revolución cubana, las grandes inundaciones en el litoral uruguayo y cuando Joao Gilberto grabó “Desafinado”. Se licenció en Filosofía y fue diplomada en gestión cultural, vivió años de radio como ambientadora musical: con el fondo de Leonard Cohen, Darnauchans, Joni Mitchell y Gismondi inició -hacia los años 90- su práctica de la escritura; además de una actividad intensa en talleres, cafés literarios y periodismo cultural. Ahora mismo es docente de Epistemología en la facultad de Psicología.

Sabela propuso a La Coquette tres zonas de su producción; así, reproducimos al cuestionario del poeta argentino con veinticuatro entradas, oficiando como índice de lecturas, premisas de una poética y pistas temáticas confirmadas por los textos siguientes. “A probar” es un delicado ejemplo de su prosa poética, donde explora el tramado de los apegos liados a la memoria, la infancia y los sentidos. La cocina de la familia predispone a la alquimia de la mujer que se hace y crece, una forma de estar en el mundo con rituales de calendario, descubrimiento de afectos, añoranza del tiempo huidizo y revelado de imágenes fundadoras; como el fijo ojo rojo de aquella liebre cazada por los primos, dejando atrás el mes de marzo esotérico y la ternura de cuentos infantiles. Ambos poemas pertenecen a “El momento infinito” (Civiles iletrados, Montevideo: 2018), que fue primer premio a la obra edita del Ministerio de Educación y Cultura. En esos versos, la escena apalabrada es la mujer urbana y la figura paterna con un cigarrillo Plymouth “encendido entre los labios”, cantando “Stormy weather» como lo hacía Lena Horne. En el prólogo, Alicia Migdal escribió: “No son poemas de la sola emoción, del embeleso por la desdicha explícita en los actos de recordar y comparar. Son, pavesianamente, una unidad mayor que se explica por el conjunto solidario de uno a otro.”

LOS RIOS FICTICIOS

Bruxelles piano-bar (2010)

Capítulo V: UNA ALUCINACIÓN QUE SE REPITE

Escenas 29 a 35

(continuará)

ENSAYOS CRITICOS

“Mi primer Felisberto”

(solfeo fantástico para debutantes)

versión integral

NOTAS, APOSTILLAS Y ANEXOS

Comentarios actualizados a los contenidos

ARCHIVOS

El cazador Gracchus amarra en Montevideo

y

Mi primer Felisberto

(diario de la obra)

Biblioteca musical (nuevo)

Fichero de las Programaciones mensuales desde Abril 2020

SÉPTIMA BANDA DE AUDIO DE LA COQUETTE

George Michael / “Freedom!’ 90” de George Michael.

Rosario Flores / “Algo contigo” de Chico Novarro

Chico Buarque / “A Rita” de Chico Buarque.

Yves Montad / “À Paris” de Francis Lemarque.

Jorge Schellemberg / “Chicalanga” de Manolo Guardia.

Edmundo Rivero / “Cuando me entrés a fallar” de Celedonio Flores y José María Aguilar.

Emil Gilels / “Sonata para piano N. 8 K 310” de W. A. Mozart.

Dire Straits / “Money for nothing” de Mark Knopfler y Sting.

Mercedes Sosa / “Balderrama” de Cuchi Leguizamón y Manuel Castilla.

Thelonious Monk / “Satin Doll” de Duke Ellington.

Dmitri Hvorostovsky / “Non ti scordar di me” de Ernesto de Curtis y Domenico Furnò

Julio 2021

EL CLUB DE LOS NARRADORES

Cuento para la cuerda sol

Un apócrifo: “Martillo de jesuitas

LOS RIOS FICTICIOS

BRUXELLES PIANO-BAR

Capítulo II: ELLA FUMABA DUNHILL VERDE

Partes 8 a 15.

(continuará)

EL ASTILLERO

Mi primer Felisberto

VII) Espía vocacional

VIII) El pianista y los personajes

(continuará)

INVENTARIO XXI Y LIBRO MAYOR

Apostillas y comentarios a la ficción actualizados

LOS VISITANTES

CIRCE MAIA

En la figura de Circe Maia se concentran varios paradigmas claves de la literatura uruguaya contemporánea; tiene algo de prodigioso en este mes de Julio, que su palabra -en el espacio- viaje desde Tacuarembó y ascienda hasta la nube virtual de La Coquette. Una precocidad infantil en verso y la perseverancia cuando las nieves del tiempo, la dictadura hurgando dentro del hogar y sus secuelas dolorosas en la poesía, trayectoria accidentada en la docencia y el taller de la traducción. Su presencia de debe a la generosidad de varios amigos; recuperamos un texto que se dice prólogo y poética vigente de cuando Maia tenía veinticinco abriles. Las editoras de su obra del sello Rebeca Linke (Graciela Franco, María del Carmen González, Patricia Núñez) autorizaron la difusión de varios poemas y a ellas nuestro reconocimiento.

Carina Blixen los seleccionó y había escrito el 2 de mayo de 2021 en El País Cultural lo que sigue. “Clara, audaz, difícil y hospitalaria: los adjetivos surgen juntos al querer presentar, en forma apretada, la poesía de Circe Maia. Agregar que es, a un tiempo, clásica e irreverente tal vez ayude un poco más a dar idea de la vastedad de la provocación que supone esta obra de apariencia humilde. Maia estudió Filosofía y fue docente en esta disciplina, pero no es el pensamiento abstracto su modo de “responder al mundo”, sino la poesía.  Como señalaron, en los años ochenta, los responsables y colaboradores de la revista rosarina Diario de poesía, su obra reniega de un lenguaje que se vuelva sobre sí mismo. Por eso la “transparencia” es posiblemente la noción más convocada en el momento de interpretarla. Las fuentes de los variados registros de su actividad poética se encuentran -ha explicado en diversas entrevistas- en lo leído y en lo vivido. Al mismo tiempo, concibe la poesía como un acto, impulsado frecuentemente por una sensación. Es un estado que surge cuando se echa a andar la escritura. No expone ideas, pero muchos poemas tienen una elíptica estructura argumentativa. Es una manera de crear la necesidad de un lector activo, que se involucre en un razonamiento al que generalmente asiste cuando ya ha comenzado.”

CARINA BLIXEN

Por primera vez asistimos en La Coquette al diálogo espejo entre dos visitantes, a los poemas de Circe Maia le responde un ensayo esclarecedor de Carina Blixen publicado en el libro homenaje “Circe Maia: palabra en el tiempo” (APLU y Rebeca Linke Editoras, Montevideo: 2021). Blixen es docente de literatura egresada del IPA y periodista cultural; vivió en Madrid a comienzo de los años ochenta en pleno destape español, donde estudió la obra de Juan Benet y el período catalán de Joaquín Torres-García. En 2013 defendió en Lille su tesis de doctorado sobre Carlos Liscano, que luego se hizo libro: “Cuando la literatura es el surco. Figuras del desplazamiento en la narrativa de Carlos Liscano.” Quizá la tarea reservada y con obra más visible de Blixen, es la de estudiosa en el Departamento de Investigaciones y Archivos literario de la Biblioteca Nacional. En el pretil de lo fantástico transitó por el tríptico Marosa (y sus variaciones), Felisberto y Levrero. Avanzó en los secretos de las mujeres solas del 900 y a los nombres de María Eugenia y Delmira, le fue sumando avatares poéticos de Juana, Idea, Clara Silva y Alicia Migdal. En 1997 cuando casi todos glosaban sobre el centenario de Faulkner, Carina decidió rescatar a un atleta olvidado apodado en Brasil o terror das pistas -muchacho moreno de mirada taciturna, nacido en 1897 en el montevideano barrio Guruyú-; escribió y publicó en el 2000 “Isabelino Gradín: testimonio de una vida”. Dramas de la intolerancia como los del Sur del Norte suceden aquí también, a la vuelta de la esquina, mientras en la vereda una cuerda improvisada de tambores va templando las lonjas.

ARCHIVOS

El cazador Gracchus amarra en Montevideo

(diario de la obra)

Biblioteca musical(nuevo)

Fichero de las Programaciones mensuales desde Abril 2020

SEXTA BANDA DE AUDIO DE LA COQUETTE

Rolando Villazón / “La danza” de Giacomo Puccini.

Lalo Schifrin / “Mission : Impossible”.

John Coltrane / “My favorite things” de Richard Rogers y Oscar Hammerstein.

Ignacio Corsini / “La pulpera de Santa Lucía” de Héctor Pedro Blomber y Enrique Maciel.

Dick Annegarn / “Bruxelles”.

Astor Piazzolla / “Boedo” de Julio de Caro.

Lucio Battisti / “E penso a te”.

Charles Aznavour / “J’aime Paris au moi de mai”.

Robson Miguel / “Aquarela do Brasil” de Ari Barroso.

Deep Purple / “Smoke on the water”.

María García Vigil / “Ojalá” de Silvio Rodríguez.