ENERO 2023
Los primeros uruguayos que fuimos invitados a la Casa de Escritores y traductores de Saint-Nazaire éramos esperados en la estación de trenes por Christian Bouthemy y Nicasio Pereda San Martín; fue a partir del 2001 que Patrick Deville asumió la dirección literaria de la MEET. Asistí desde entonces a varios encuentros MEETING que se organizan cada año, publiqué textos ocasionales en la revista de la Casa y participé en varios proyectos por encargo. De Patrick sabía que era gran lector, estudió literatura comparada y filosofía en Nantes y era oriundo de Saint-Brevin-les-Pins sobre el estuario del Loira. Había leído algunos libros de su autoría de una primera etapa de narrador, cuando fuera publicado en Editions de Minuit. Lo sabía viajero persistente, conectando una red de autores de todo el planeta que se daban cita en la ciudad, mexicanos, turcos, irlandeses, chinos, españoles, estadounidenses y hasta uruguayos. Los encuentros literarios en la ciudad siempre fueron interesantes y uno se sentía a gusto. En esos primeros años del siglo yo no podía imaginar que Patrick estaba elaborando uno de los proyectos más ambiciosos de la literatura contemporánea francesa, que se fue precisando con tenacidad y recepción considerable desde el año 2004 y cuya última entrega es la novela “Fenua” del 2021.
El proyecto que guarda trazas de aprendizajes infantiles entre alienados y de la magia de la escritura lleva el nombre unificador de ABRACADABRA y consiste en un ciclo de doce novelas; como cada escritor en misión Patrick lleva en sí su propia comedia humana, un espejo que se pasea en las rutas del mundo y su búsqueda del tiempo perdido. El proyecto se inició con el título “Pura vida” (vida y muerte de William Walker) y ya lleva por el momento siete u ocho títulos; la traducción al castellano está siendo editada por Anagrama en Barcelona. Al comienzo fueron doce sitios el punto de partida, lugares del mundo designados por la curiosidad, zonas elegidas hace veinticinco años asumiendo la parte de subjetividad, destinaciones para incitar el viaje, explicar el pasado de la lengua francesa y proyectar quizá otras tantas vidas propias sobre el campo de los posibles. Dice Deville que se trata de “novelas sin ficción”, allí todo es real, verificable y la invención literaria surge de la construcción entre la parte y el todo, la organización narrativa de cada expedición, y claro la escritura durante el encierro de la redacción definitiva. Quizá por algo del azar la fecha repetida es el año 1860; el ciclo describe la historia del mundo desde ese año –año en que Charles Dickens comienza su “Grandes Esperanzas” y según el censo uruguayo Montevideo tenía una población de 57.913 habitantes- a través de giras mundiales en la cartografía de la colonia, la expedición del presente y el combustible interior: “Yo soy un escritor que viaja… yo viajo para escribir… yo no escribo sólo para viajar.” Patrick Deville es de la raza de los escritores viajeros e inscribió su proyecto en un dodecaedro narrativo, que evoca los dioses del Olimpo y los apóstoles de la buena nueva, los signos zodiacales escritos en las estrellas y las horas que en la plateada esfera del reloj cuando agonizan se niegan a pasar, los meses del año y el paso de las estaciones como ocurre en su admirado Virgilio.
En el año 2006 decide un alto en el camino y publica el libro “La tentación de las armas de fuego”, objetos determinantes que carga el Diablo en la literatura si recordamos a Larra, Pushkin, Quiroga, el estampido de Bruselas entre Rimbaud y Verlaine. De ese libro proviene el capítulo sobre el suicidio en Montevideo de Baltasar Brum que reproducimos en La Coquette, que él autorizó a publicar y le damos las gracias, por la ciudad, por ser el único escritor de lengua francesa que parece pertinente al Cabaret. Alguna de las reliquias que Patrick anda buscando por el mundo, seguro que siguen rondando en Montevideo, en la calle Tristán Narvaja partiendo del Sportman, los salones espectrales del Sorocabana o el puertito del Buceo; el viajero que huye tarde o temprano detiene su andar cantó Gardel y Chales Baudelaire lo dijo en Le voyage a su manera:
Etonnants voyageurs ! quelles nobles histoires
Nous lisons dans vos yeux profonds comme les mers !
Montrez-nous les écrins de vos riches mémoires,
Les bijoux merveilleux, faits d’astres et d’éthers.